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Qué es la norma BRC

Qué es la norma BRC

No hace mucho hablábamos de una norma de seguridad alimentaria como es la norma IFS. En esta ocasión vamos centrarnos en otra de las normas más relevantes como es la norma BRC. BRC son las siglas de British Retail Consortium, y se trata de uno de los estándares de seguridad alimentaria más importantes que podemos encontrar en la actualidad.

La norma BRC nace de la mano de la asociación de cadenas de alimentación británicas, que la elaboraron como exigencia a sus proveedores de marcas blancas. Más que una norma, debería entenderse como un sistema de seguridad alimentaria, ya que no se trata de un sistema de obligado cumplimiento.

Este estándar certificable, describe los requisitos de un sistema de gestión de la inocuidad alimentaria, teniendo como base los principios del Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC) pero poniendo el foco en los relativo a las instalaciones de industrias alimentarias. BRC añade elementos de mejoras en la gestión, elementos de los que carece el APPCC.

¿A quién se aplica el estándar BRC?

El estándar BRC es específico para la industria agroalimentaria, siendo aplicable tan solo a compañías fabricantes o envasadoras de productos alimenticios. O lo que es lo mismo, solo puede aplicarse cuando se procesa un producto o existe el riesgo de contaminación del mismo durante el proceso de envasado primario.

Con la implantación de la norma BRC se busca la mejora del sistema de gestión de calidad de las empresas certificadas. Tanto la norma BRC como la IFS se basan en el uso del APPCC y siguen los estándares marcados por la normativa ISO.

¿Qué proceso de certificación tiene la norma BRC?

Mediante la auditoría de BRC se verifica el cumplimiento por parte de la empresa de los requisitos marca el estándar y su adecuación para conseguir la certificación. Esta misma verificación ha de realizarse no solo para su obtención sino para mantenerla en el tiempo.

El grado del certificado y su validez habitualmente ronda entre 6 o 12 meses. Tras emitir el certificado de conformidad se publicarán en el directorio de BRC los datos de la empresa, los contenidos de las auditorías, así como el estatus del certificado.

Ante cualquier duda al respecto de la certificación de la norma BRC, no dudéis en contactar con EQM Consulting.

Qué es la norma IFS

Qué es la norma IFS

IFS son las siglas de International Food Standard. Se trata de una norma de origen europeo, desarrollada fundamentalmente por las asociaciones de distribuidores de Alemania, Francia e Italia, y que en la actualidad tiene acogida y repercusión en la mayor parte de la Unión Europea, incluyendo a países como Bélgica, Países Bajos o España.

La norma IFS nació para poder disponer de una norma común que facilite la evaluación de la seguridad alimentaria de los proveedores y sus sistemas de calidad, dada la incipiente aparición de requisitos legales y la globalización en la distribución de los productos alimentarios.

Este estándar es aplicable a todo el proceso de producción y manipulación de alimentos y va dirigido a cualquier empresa del sector alimentario que se dedique a la fabricación de productos. Esto es porque la norma IFS ha sido el comienzo, pero ha ido derivando en otros estándares como son:

  • IFS Logistic:  Para empresas de de transporte de alimentos, distribución o almacenamiento.
  • IFS Packaging Guideline: Para empresas que se dediquen al envasado de productos.
  • IFS Cash & Carry: Para autoservicios mayoristas.
  • IFS HPC:  Para empresas de productos para el hogar y cuidado personal.
  • IFS Broker: Para empresas especializadas en importación.

¿Qué objetivos tiene la norma IFS?

La norma IFS se centra en cumplir tres grandes objetivos que detallamos a continuación:

  • Instaurar directrices comunes a través de un sistema de evaluación uniforme que sea capaz de garantizar la cualificación y la idoneidad de los auditores.
  • Conseguir una armonía en los criterios y la transparencia durante toda la cadena de suministros.
  • Reducir costes y tiempo tanto para los proveedores como para los minoristas.

Para obtener el certificado IFS, en primer lugar se debe recurrir a profesionales que realicen la consultoría y la implantación de la norma IFS. Posteriormente habrá que acudir a una tercera empresa certificadora para obtener el certificado.

Este certificado se obtiene a través de una baremación que se basa en los siguientes resultados:

  • Si se supera el 75% de los requisitos que la norma exige, se obtiene el certificado IFS.
  • Si se alcanza el 95% de los requisitos que la norma exige, se obtiene el nivel superior IFS.

Ante cualquier duda al respecto para la certificación de la norma IFS, no dudéis en contactar con EQM Consulting.

ISO 9001:2015 | Contexto y partes interesadas

ISO 9001:2015 | Contexto y partes interesadas

Cualquier empresa, certificada o no, dispone de información sobre lo que sucede en su entorno, y dicha información es básica para definir una adecuada dirección estratégica y alcanzar los resultados esperados. Ahora, con la nueva ISO 9001:2015, las empresas certificadas deben determinar con claridad cuáles son estas cuestiones externas e internas y cómo puede influir en nuestra Organización.

Existen factores que influyen en nuestros procesos de negocio y que todos podemos identificar con facilidad, como puede ser:

  • Externos: la relación con entidades bancarias y sus facilidades o limitaciones en cuanto a créditos, los requisitos legales aplicables a nuestros servicios/productos, los métodos empleados por la competencia para ofrecer el mismo producto/servicio que ofrecemos nosotros, la tecnología que podemos usar para ser más eficientes en nuestros procesos, etc.
  • Internos: la experiencia de los empleados en nuestros procesos productivos, el know-how, los salarios, los métodos y sistemas de comunicación interna, la relación con grupos sindicales, etc.

Desde el punto de vista de la norma ISO 9001:2015 lo que nos interesa conocer es cómo evolucionan estos factores, una vez identificada la situación de partida debemos estar atentos a su evolución a lo largo del tiempo. Por tanto, es importante desarrollar una metodología que nos ayude a realizar este análisis de manera sistematizada.

En este sentido, la norma no nos obliga a utilizar un método concreto, quedando por tanto libres de elegir aquel que mejor se adapte a las características de nuestra Organización y de nuestros procesos productivos.

Uno de los métodos que más nos solemos encontrar en las auditorías, y que posiblemente sea el más utilizado por las Organizaciones, es el análisis DAFO, método sencillo que nos permite obtener una foto inicial a partir de la cual se podrán tomar las decisiones pertinentes.

El análisis DAFO debe contemplar factores internos (debilidades y fortalezas) y factores externos (amenazas y oportunidades). El resultado se debe plasmar en un plan de acciones, tomando aquellas decisiones que nos ayuden a potenciar nuestros puntos fuertes, minimizar los débiles, evitar o reducir las amenazas y aprovechar las oportunidades.

Respecto a las partes interesadas, comienzo haciendo referencia a la definición que nos da la norma sobre este concepto, parte interesada: “persona u Organización que puede afectar, verse afectada o percibirse como afectada por una decisión o actividad”.

La principal parte interesada es el cliente, y tanto para las anteriores versiones de la norma ISO 9001 como para la nueva del 2015, lo primero que debemos asegurar es el cumplimiento de los requisitos del cliente y su máxima satisfacción. Sin embargo, ahora debemos determinar otras partes interesadas, sus requisitos y expectativas, y considerar aquellas que son pertinentes y que pueden constituir un requisito para nuestro sistema de gestión.

Estas partes interesadas pueden ser los proveedores, la administración pública, asociaciones, grupos sindicales, franquiciador, socios inversores, propietarios de las instalaciones en las que se desarrollan nuestros servicios, etc..

Una vez analizado el contexto de nuestra Organización así como las partes interesadas y sus requisitos/expectativas pertinentes, debemos analizar esta información e incluirla en la planificación de nuestras actividades. Si hemos definido un plan de acciones y el contexto cambia, debemos reaccionar y revisar nuestro plan. Igualmente, debemos realizar una revisión de esta información como parte de la revisión del sistema por la Dirección, pero ese es otro punto que trataremos en futuros artículos.

Si quieres saber más sobre cómo analizar el contexto de su Organización, identificar sus partes interesadas así como sus requisitos y expectativas, determinar aquellas que son pertinentes, definir plan de acciones, hacer seguimiento y revisar la información obtenida, y aplicar todo ello a su sistema de gestión, no dudes en contactar con nosotros.

Gracias por leernos y espero sigáis atentos a los próximos artículos sobre la norma ISO 9001:2015.

Guillermo Domínguez Pérez
EQM Consulting