La calidad en centros de formación a través de la ISO 9001

A pesar de que el sector industrial fue pionero en cuanto a la implantación y certificación de Sistemas de Gestión de la Calidad según el estándar ISO 9001,  cada vez más organizaciones del sector servicios están aplicando en sus procesos los requisitos de dicha norma. 

Las entidades educativas y de formación llevan varios años implantando y certificando Sistemas de Gestión Calidad para garantizar que sus actividades docentes están organizadas, controladas y que su personal conoce los procesos y se implica en la mejora del servicio prestado.

Con la aprobación de la versión 2015 de la norma ISO 9001, el enfoque mencionado anteriormente varía, y las entidades formativas  buscan, principalmente, mejorar su desempeño a la hora de conseguir los resultados planificados tanto a corto como a largo plazo, orientándose hacia la estrategia para conseguir su Misión, Visión y Valores. Para lograr dicha orientación, es necesario que se estudien los riesgos y oportunidades en estas entidades, y se establezcan planificaciones eficientes para abordarlos, y, de esta manera, conseguir la mejora de procesos y servicios, manteniendo niveles altos de satisfacción en los alumnos y otras partes interesadas clave.


Principales ventajas y beneficios

La obtención de una certificación de calidad por parte de una Entidad Acreditada, permite a centros y entidades formativas, mediante el uso de un sello o marca reconocida, que éstos puedan comunicar a su entorno su nivel de gestión alcanzado, de acuerdo a unos estándares internacionales; esto constituye un elemento diferenciador cada vez más valorado por la sociedad, y les aporta una ventaja competitiva frente a otros centros que no tienen una manera objetiva de demostrar el valor de su propuesta.

Existen otros muchos beneficios que puede aportar la implantación de un Sistema de Gestión de la Calidad según la norma ISO 9001 a las entidades formativas; entre ellos,  podemos destacar:

  • Conocimiento de las necesidades y expectativas del alumnado.
  • Motivación y compromiso del personal.
  • Sistematización de actividades y responsabilidades necesarias para alcanzar un resultado óptimo.
  • Incremento de la confianza del alumnado.
  • Mejora continua y autoevaluación.
  • Adopción de criterios comunes para la planificación, ejecución y evaluación de la gestión formativa.